Una firma agroindustrial cesa la producción química en Campana y desvinculará a 110 empleados
La compañía atribuyó la decisión a las limitaciones de la instalación, los cambios del mercado y las dificultades para conseguir materias primas. Mantendrá sus otras actividades en la Argentina.
Por Nicolás Heredia, Economía.
Una compañía agroindustrial de capitales internacionales interrumpió la fabricación de amoníaco y tiosulfato de amonio en su establecimiento de Campana, en la provincia de Buenos Aires, una decisión que alcanzará a 110 trabajadores y pondrá fin a más de dos décadas de producción local de insumos para fertilizantes.
La instalación, que tiene más de medio siglo de funcionamiento, presenta restricciones de infraestructura y tecnología que la empresa consideró entre los motivos de la medida, junto con las variaciones del mercado y los inconvenientes para abastecerse de materias primas. Según fuentes vinculadas con la operación, la determinación fue adoptada luego de analizar distintas alternativas comerciales y de funcionamiento.
El alcance del cierre y el uso de los insumos
La producción de tiosulfato de amonio había comenzado en Campana en octubre de 2004. El compuesto se emplea en fertilizantes líquidos que aportan nitrógeno y azufre, nutrientes utilizados en cultivos como el maíz, el trigo, la soja y el girasol. El amoníaco, en tanto, constituye una materia prima para la elaboración de fertilizantes.
La compañía indicó que la interrupción corresponde a la actividad química del establecimiento y que no comprende al resto de sus operaciones locales. También señaló que seguirá con sus actividades de transformación de materias primas agrícolas y con las inversiones en infraestructura productiva.
El impacto sobre el empleo y el sector agrícola
La pérdida de 110 puestos afecta a trabajadores especializados cuya reinserción puede resultar difícil, ante la escasez de empleos industriales de ese perfil. En el sector agrícola, por su parte, las compras de fertilizantes dependen de los precios de los granos y de las necesidades de cada campaña, mientras que el costo de esos productos influye en la rentabilidad de los cultivos.
Queda por confirmar qué alternativas de reinserción laboral podrán encontrar los trabajadores afectados y qué posibilidades existen en la zona para absorber esos puestos.
