Vecinos de Neuquén hacen cola con el piloto puesto: la semana arrancó con nubes bajas, viento en aumento y un domingo que pinta bravo
La capital neuquina transita una seguidilla de jornadas grises con máximas que no superan los 20 grados y ráfagas que irán creciendo hasta el fin de semana, cuando el termómetro podría trepar a 24 °C pero con vientos del noreste de casi 60 km/h. Rige alerta amarillo por tormentas en varios departamentos del este y sur provincial.
Son las siete y veinte de la mañana del jueves y en la esquina de mi casa, en el barrio Alto Comedero, ya se nota esa quietud espesa que deja la humedad cuando todavía no salió el sol: las veredas están mojadas, los autos pasan despacio con los faros encendidos y doña Marta, la del kiosco de siempre, acomoda la marquesina mientras me dice, con esa voz de vecina que ya es parte del paisaje, que anoche no durmió bien porque el viento le golpeaba la persiana del comedor y que "uno se acostumbra, pero los huesos ya no opinan lo mismo". Esa imagen, repetida en miles de hogares neuquinos, es la postal que dejó el ingreso de aire húmedo desde el este y que, según los pronósticos oficiales, va a seguir marcando el pulso de toda la semana en la provincia.
Para este jueves 15 de octubre la capital neuquina amaneció con cielo parcialmente nublado y una temperatura máxima prevista en 20 grados, mientras el viento sopla del sector este a unos 24 kilómetros por hora con ráfagas de intensidad similar, un número que no asusta pero que ya obliga a asegurar macetas, tendederos y carteles en los frentes de los locales del centro. Por la noche, en tanto, se espera un marcado descenso térmico hasta los 4 grados y una rotación del viento que elevará su velocidad a 31 kilómetros por hora con ráfagas de hasta 41, un combo que explica por qué doña Marta insiste en no sacar la ropa al cordel antes de las diez de la mañana.
De viernes a domingo, con el cielo cada vez más cargado
El viernes 16 se perfila como la jornada más cerrada del período: el cielo estará cubierto durante todo el día, la máxima apenas llegará a 18 grados y los vientos del noreste correrán a 19 kilómetros por hora, con una mínima nocturna que volverá a ubicarse en 4 grados y ráfagas del este de hasta 39 kilómetros por hora, condiciones que contrastan con la calma tibia que suele esperarse a mediados de octubre en la región y que, según la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas, responden a variaciones térmicas marcadas que continuarán afectando los valles durante toda la semana.
El sábado 17 mostrará un panorama similar, con cielo mayormente cubierto, máxima de 20 grados y vientos del noreste a 23 kilómetros por hora, pero el dato más relevante se reservará para el domingo 18, que será el día más cálido del período con una marca máxima de 24 grados aunque con un costo: la inestabilidad se mantendrá y, por la noche, las ráfagas del noreste podrían alcanzar los 59 kilómetros por hora, un registro que anticipa el ingreso de una nueva masa de aire húmedo con viento fuerte y que coincide con lo que vecinos de la zona de los valles ya vienen comentando en las últimas horas, cuando señalan que "el domingo a la noche hay que guardar todo porque pega fuerte".
Alerta amarillo en el este y sur provincial
“Las tormentas podrán venir acompañadas de lluvias abundantes en cortos períodos, granizo ocasional y ráfagas, con acumulados de entre 10 y 20 milímetros que en algunos puntos podrían superarse.”Servicio Meteorológico Nacional
En paralelo, varios departamentos de la provincia permanecen bajo alerta amarillo por tormentas aisladas durante la noche del jueves, una advertencia que alcanza al este de Loncopué, Picunches y Ñorquín, al oeste de Añelo y Pehuenches y al sur de Chos Malal y Minas, zonas donde el Servicio Meteorológico Nacional recomendó extremar precauciones ante la posibilidad de granizo ocasional, ráfagas intensas y acumulados de precipitación de entre 10 y 20 milímetros que, de manera puntual, podrían ser superados. La recomendación, en estos casos, pasa por evitar actividades al aire libre, no refugiarse debajo de árboles o estructuras metálicas y mantenerse informado a través de los reportes oficiales que se actualizan en forma periódica.
Antes de cerrar, vuelvo a la imagen con la que arranqué esta crónica: doña Marta, en su kiosco de barrio, acomodando la persiana que el viento le sacudió toda la noche. Le pregunté cómo está viviendo ella este clima y me respondió, con esa mezcla de resignación y humor que sólo tienen los vecinos de toda la vida, que "uno ya sabe que en Neuquén el tiempo cambia de camisa en una hora, así que lo único que queda es tener el piloto a mano y el termo lleno, porque con este frío y este viento, mate mediante, la semana pasa". Una definición tan simple como precisa de lo que les espera a los neuquinos en los próximos días: cielo cubierto, temperaturas en gradual ascenso hacia el domingo y un viento que, por ahora, no tiene la menor intención de dar tregua.
