Cinco glampings a menos de dos horas de Buenos Aires para escaparse sin alejarse demasiado
De Mercedes a Cañuelas y de Marcos Paz a Monte, las opciones crecen en domos, carpas y yurtas con pileta, cocina y actividades para una salida corta que se siente como un viaje largo.
El río Luján baja manso entre sauces y casuarinas, y a sus márgenes, en el cruce con la ruta provincial 6, ya se ven las yurtas de Terranova Glamping: circulares, de lona clara, con el aspecto de una postal de viaje que alguien plantó a sólo 50 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. La escena resume lo que empezó a moverse en los últimos años: la idea de dormir en medio del campo, pero con sábanas blancas, wifi y hasta un menú de pasos.
Cinco complejos de la provincia de Buenos Aires compiten hoy por ese viajero que quiere naturaleza sin resignar comodidad. Son propuestas distintas entre sí, aunque comparten un mismo ADN: carpas, domos o/yurtas instalados en campos abiertos, con cocinas equipadas, baños completos y un puñado de actividades que pueden ir desde una cabalgata al amanecer hasta un rato de pileta antes del almuerzo. La variedad es tal que la elección depende más del ánimo que del presupuesto.
Para parejas, un arroyo y silencio
En Mercedes, a unos 100 kilómetros de la Ciudad y a dos del centro de la ciudad, un campo de 50 hectáreas esconde dos domos separados entre árboles, cada uno pensado para dos personas. Tienen cocina, baño completo, ropa de cama, internet y climatización, y sus terrazas miran hacia un pequeño arroyo que suena de fondo durante toda la jornada. La distancia invita a sumar una recorrida por el casco mercedino, con su plaza principal y sus casas de fines del siglo XIX, antes de volver a la sombra de los eucaliptos.
Grupos de cuatro y casas con vista a la laguna
Si el plan es viajar en grupo, hay dos paradas fuertes. A orillas de la laguna de Monte, los domos de 45 metros cuadrados acomodan a cuatro personas con una cama doble, dos individuales, cocina, baño y aire acondicionado; el mismo establecimiento, ubicado a 120 kilómetros de CABA, suma una casa para siete huéspedes y carpas para dos o cuatro, todas con la laguna como horizonte.
En Río Luján, Terranova ofrece diez carpas o yurtas con capacidad para dos o cuatro. La clave al momento de reservar es fijarse en el detalle del baño privado: algunas unidades lo tienen dentro y otras no, una diferencia que cambia la experiencia. El complejo también ofrece media pensión, así que la cocina queda como opción y no como obligación.
Comidas incluidas y cabalgata en Cañuelas
En Puesto Viejo, sobre la ruta provincial 6, kilómetro 83, en Cañuelas, la propuesta viene servida en bandeja: la estadía incluye cuatro comidas y una cabalgata de media hora entre los huéspedes. Son 21 domos con capacidad para dos o tres personas, todos con baño privado y aire acondicionado. Para quienes viajan sin ganas de pensar en horarios ni en dónde parar a comer, es la opción más práctica del listado.
Actividades para no aburrirse en el predio
- En Monte: caminatas, cabalgatas y pileta de verano.
- En Mercedes: bicicletas y una tinacapara ocho personas.
- En Terranova Glamping (Río Luján): pileta climatizada, masajes y canchas deportivas.
- En Marcos Paz, Estancia Las Marías combina antiguos silos reciclados como dormis con una casona de estilo Tudor; tiene piscina exterior y cubierta, sauna, granja y caballos, en un predio de 70 hectáreas a unos 70 kilómetros de CABA.
El menú de actividades dentro de cada campo es lo que termina de inclinar la balanza: una tinaja caliente bajo las estrellas en Mercedes, un partido de tenis en Terranova o una mañana ordeñando en la granja de Las Marías. Cinco opciones, cinco climas distintos y un mismo punto de partida: la certeza de que, sin alejarse demasiado, ya se puede cambiar el ruido de la ciudad por el canto de los pájaros. Reserven con tiempo, lleven repelente y permiso para no responder el teléfono. La sierras, aunque bajas, invitan a soltar la agenda.
