Clásicos para desempolvar: el catálogo de Filmin que junta a Dreyer, Kubrick y Coppola en una misma lista
Un recorrido por títulos de distintas décadas que mezclan juicios, pánico nuclear y mafia, con eje en los realizadores y sus elencos. Tres películas funcionan como puerta de entrada a un catálogo que también pasa por la comedia, el western, el cine negro y la ciencia ficción.
Yo te digo, lector, que a veces uno vuelve a un catálogo de cine clásico como quien vuelve a un baile: con la certeza de que va a encontrar de todo un poco y con la duda de por dónde arrancar. Eso me pasó revisando la selección que armó Filmin, donde conviven dramas densos, sátiras filosas, comedias con truco y ciencia ficción de la vieja escuela, todas de distintas décadas y con realizadores que dejaron huella. Lo mejor es que se puede entrar por género, por director o por elenco, y siempre aparece una puerta nueva.
Tres películas para empezar a desempolvar
Si hay que elegir por dónde entrar, yo me quedo con estas tres fichas, porque cada una abre un mundo distinto. La pasión de Juana de Arco, de 1928, dirigida por Carl Theodor Dreyer, es de esas obras que uno tiene que ver al menos una vez en la vida: combina el relato biográfico con el cine de juicios y le pone el ojo encima a los rostros de Maria Falconetti, Eugene Silvain, Maurice Schutz, Michel Simon y hasta un Antonin Artaud que todavía no era el Antonin Artaud que el mundo fue a buscar después. La atención a las caras es casi un personaje más.
En las antípodas de tono aparece ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú, la sátira de Stanley Kubrick de 1964 que toma el pánico nuclear como eje y se pregunta qué pasa cuando las decisiones humanas nos llevan derechito a la destrucción. El elenco es una fiesta: Peter Sellers, George C. Scott, Sterling Hayden, James Earl Jones y Keenan Wynn, todos al servicio de un humor que todavía hoy sigue pinchando donde duele. Y para cambiar de registro otra vez, está El padrino, de Francis Ford Coppola, con Al Pacino, Marlon Brando, Robert Duvall, James Caan y Diane Keaton. La mafia como espejo de un sueño americano que se agrieta, con una puesta en escena que trabaja los contrastes de luz y una violencia estilizada que se siente más pesada por lo que no muestra.
El resto del recorrido: comedia, expresionismo y suspenso
- Buster Keaton aparece con una comedia que le agrega elementos fantásticos, ideal para quien quiera reírse sin perder el asombro.
- Fritz Lang suma una propuesta de ciencia ficción emparentada con el expresionismo alemán, para los que gustan de las imágenes que parecen dibujadas con sombras.
- Ida Lupino entra en el terreno del suspenso con una película de 71 minutos que concentra la tensión dentro de un auto, una de esas joyitas que se ven en una sentada y quedan dando vueltas.
- El catálogo también pasa por el western y el cine negro, dos géneros que siempre vuelven cuando uno necesita compañía de la buena.
Mi recomendación para este finde, si te sentás frente a la pantalla con ganas de algo clásico, es bien sencilla: arrancá por la que te provoque más curiosidad y dejá que el catálogo te vaya llevando. Si te tienta el humor con mensaje, metete con Kubrick; si te tienta el drama que se mete debajo de la piel, andá con Dreyer; y si lo que querés es un viaje largo y envolvente, El padrino sigue siendo de esos títulos que uno ve y vuelve a ver sin sentir que perdió el tiempo. Probalas, contame cuál te copa más y armamos la próxima lista.
