Cliff Booth vuelve al ring: la secuela de Tarantino que Tarantino no quiso dirigir
Netflix oficializó la fecha y el título de la continuación de Érase una vez en Hollywood, con Brad Pitt en la piel del doble de riesgo que le dio su primer Oscar y un cambio de director que promete sacudir al personaje.
Bueno, che, arranco confesándoles algo: cuando me enteré de la noticia se me vino a la cabeza él, el Gato, con la remera mojada y la sangre en la cara, diciendo que la mejor historia de Hollywood era la que no necesitaba doble. Y ahora resulta que ese mismo personaje, el Cliff Booth que le valió al Pitt el primer Oscar, va a tener su propia revancha en la pantalla. Así que acompañénme, porque esta película tiene condimento de sobra para el baile del sábado.
La plataforma Netflix terminó de oficializar lo que venía rumoreándose desde hace meses: la secuela de Érase una vez en Hollywood lleva por nombre Las nuevas desventuras de Cliff Booth y tiene fecha de desembarco en streaming para el 23 de diciembre, aunque antes, durante noviembre, pasará por salas IMAX de todo el mundo con dos semanas previas de exhibición. La idea es que el espectador pueda ver la película en la pantalla grande antes de que quede a un click de distancia.
Un cambio de director que es casi una novela
Lo primero que llama la atención es quién se sentó en la silla del director: nada menos que David Fincher, el de Se7en y El club de la pelea, reemplazando al propio Quentin Tarantino, que escribió el guion pero declinó la dirección. Y ojo, no fue por capricho: el propio Tarantino explicó que quería guardar su próxima película como director, que planea sea la última, para un proyecto que no fuera una continuación.
“Me encanta este guion, pero estaría repitiendo lo mismo. Simplemente no me entusiasmaba.”Quentin Tarantino
Lo cierto es que el Flaco Tarantino dejó la puerta abierta y entregó un libreto que claramente le interesa lo suficiente como para prestarlo, pero no lo suficiente como para filmarlo él. Y eso, para mí, es señal de que hay algo genuinamente nuevo en esta propuesta.
1977, Hollywood cambia y Booth también
La historia está ambientada ocho años después del cierre de la primera película, o sea en 1977, en un Hollywood que ya no es el de fines de los sesenta. Booth sigue siendo doble de acción, pero ahora se mueve en una industria que mutó, y la pregunta que sobrevuela todo es cómo hace para sobrevivir un tipo que vive de los golpes ajenos cuando el negocio empieza a cambiar de reglas.
- Brad Pitt vuelve como Cliff Booth, el doble de riesgo que le dio su primer Oscar en 2019.
- El elenco suma a Elizabeth Debicki, Carla Gugino, Yahya Abdul-Mateen II, Scott Caan, Peter Weller y Karren Karagulian, entre otros.
- Pitt también figura como productor junto a Ceán Chaffin.
- Un adelanto breve ya circuló durante la Super Bowl de febrero, con una línea de Booth que anticipa el tono: "No tengo muchos talentos, pero sé que no debo interponerme en el camino de una buena historia".
A esta altura ya se estarán preguntando qué puede esperar uno de un Booth reencarnado por Fincher en lugar de Tarantino. Les cuento lo que pienso, con el corazón en la mano: me parece un cruce que tiene potencial para sacar al personaje del tono ácido y pop del Tarantino más histriónico y llevarlo a un registro más oscuro, más psicológico, más frío, donde Booth deje de ser un comentarista cómico de su propia suerte y se convierta, quién dice, en un antihéroe al que le pesan los años. La primera película recaudó 377 millones de dólares en todo el mundo y se llevó diez nominaciones al Oscar, dos de ellas convertidas en estatuillas, una de las cuales fue precisamente la de Pitt como actor de reparto. No es poca cosa lo que hay que sostener en la espalda.
Mi recomendación para el sábado a la noche
Si este sábado todavía no tienen plan y están con ganas de hacer previa, mi sugerencia es concreta: vuelvan a buscar Érase una vez en Hollywood, pónganla después del asado, y vuelvan a mirar al Gato en su escena final del confesionario. Háganlo con un Fernet a mano y con la convicción de que a fin de año vamos a estar discutiendo una película que promete ser otra cosa. A mí, mientras tanto, me dejan con una sensación rara: la de saber que vamos a extrañar al Tarantino director en esta entrega, pero también la de intuir que, justamente por eso, Cliff Booth podría terminar volando más alto de lo que nadie espera.
