Diviiino baja la persiana en septiembre y se suma a una ola de cierres en bares y restaurantes porteños
El local de Palermo, que en 2021 arrancó con tres socios y una inversión de 60.000 dólares, registró este año una caída de ventas cercana al 20% frente a 2024 y no logró vender el fondo de comercio. Se trata del tercer cierre conocido en menos de dos meses en el sector gastronómico de la Ciudad de Buenos Aires.
El restaurante Diviiino dejará de funcionar a fines de septiembre, después de seis años de actividad y en un contexto que sus socios describen como uno de los más adversos que atravesó el rubro gastronómico en la Ciudad de Buenos Aires. La confirmación llega en la misma semana en que se conoció que otros dos locales emblemáticos de la gastronomía porteña, Los Laureles y Sofá y Santa Evita, anunciaron sus respectivos cierres.
De tres socios a un local en Palermo con números en baja
El emprendimiento nació en 2021 en la esquina de Arévalo y Cabrera, en Palermo, con una inversión inicial de 60.000 dólares aportada por tres amigos. La propuesta original se concentraba en sándwiches y espumantes en un local pequeño. Con el paso del tiempo el negocio se mudó a Villa Crespo, intentó expandirse a Bajo Belgrano mediante una sociedad con otro grupo gastronómico —experiencia que no prosperó y terminó con el cierre de esa segunda sede— y, finalmente, concentró su operación en el actual local de Cabrera y Godoy Cruz, donde hoy emplea a nueve personas.
De acuerdo con lo detallado por Nicole Andelman, socia gerente de Diviiino, las ventas de 2025 acumulan una caída de alrededor del 20% en términos reales frente a 2024, una contracción que se refleja en la cantidad de cubiertos servidos: el local pasó de registrar unos 1.200 cubiertos mensuales a aproximadamente 900, en un mercado donde la rotación de clientes resulta determinante para sostener los márgenes.
“El consumo está cambiando bastante respecto de cómo era hace un par de años. Están abriendo muchas sandwicherías y hamburgueserías, porque hoy es lo más barato y lo que la mayoría de la gente se puede permitir.”Nicole Andelman, socia gerente de Diviiino
Sobreoferta, búsqueda de precios bajos y un fondo de comercio sin comprador
Andelman describió un escenario con dos factores que, combinados, terminaron de ajustar el funcionamiento del local: por un lado, una sobreoferta gastronómica inédita; por el otro, un cambio en los hábitos de consumo que desplaza la demanda hacia formatos de ticket promedio más bajo. A eso se sumó la dificultad para desprenderse del fondo de comercio, es decir, del conjunto de bienes inmateriales que dan derecho a continuar explotando la actividad —marca, clientela, contratos y habilitaciones—, en un mercado donde muchos operadores buscan desprenderse de sus locales.
“El local es bastante grande y es difícil de llenar. Además, hoy cuesta un poco más vender un fondo de comercio porque estamos en un momento en el que lamentablemente mucha gente está cerrando.”Nicole Andelman, socia gerente de Diviiino
Los otros cierres recientes del rubro en la Ciudad
- El bar El Álamo bajó la persiana en su sede de Palermo a fines de julio.
- Los Laureles, de Barracas, cerró en agosto tras más de 130 años de actividad.
- Sofá y Santa Evita anunció su cierre para fines de septiembre.
Qué harán los socios a partir de octubre
En paralelo al cierre de Diviiino, los cuatro socios del emprendimiento seguirán activos en la gastronomía y la alimentación: uno de ellos continuará al frente de otros bares y trabaja en una nueva propuesta de cocina asiática; otro conduce una ostería propia; el cuarto dirige una empresa familiar de panificados; y Andelman, por su parte, evalúa la apertura de un nuevo proyecto gastronómico en la ciudad de Mar del Plata.
