"El problema final": Coronado se calza el traje de Holmes para Netflix y se mete en un hotel aislado por un temporal
La miniserie de cuatro capítulos adapta la novela de Arturo Pérez-Reverte, está ambientada en 1959 y propone un policial clásico con trece sospechosos atrapados en una isla. La dirige Félix Viscarret y la completan María Valverde y Maribel Verdú.
Ya lo saben, cuando un baile se pone bueno uno no se quiere ir nunca. Y miren, esta semana me pasó algo parecido con una serie que se viene y que tiene todos los condimentos para que nos quedemos pegados al sillón cuatro viernes seguidos. Les cuento de qué se trata porque la cosa promete.
"El problema final" es el nombre de la miniserie que Netflix estrenará el viernes 25 de septiembre y que tiene como gran protagonista a José Coronado, ese actor español que se hizo enorme de la mano de papeles intensos y que acá en Argentina conocemos bien. La propuesta adapta una novela de Arturo Pérez-Reverte, ese escritor que siempre sabe cómo mezclar la Historia con un buen misterio, y la cuenta en apenas cuatro episodios, algo que a mí, que ya me acostumbré a las series de diez capítulos que se estiran como chicle, me resulta más que atractivo.
Un Holmes fuera de la pantalla
La historia gira en torno a Basil, un actorveterano al que la vida no le viene sonriendo. En sus años de gloria había interpretado nada menos que a Sherlock Holmes, el detective creado por Arthur Conan Doyle, y eso lo dejó marcado: sus compañeros de reparto ya no lo llaman para grandes papeles y él carga con esa mochila. Hasta que un día termina en un hotelito de una isla, aislado por un temporal de esos que no dan tregua, y la muerte de una turista inglesa lo obliga a ponerse otra vez el traje de investigador, aunque sea fuera de la pantalla.
Porque claro, cuando los demás huéspedes se enteran de quién fue antes en la ficción, no dudan en pedirle que se haga cargo de esclarecer el crimen. Es el gancho perfecto: un hombre que en el cine resolvió misterios ahora tiene que demostrar en la vida real si de verdad sabe mirar donde otros no miran.
- Ambientada en 1959, con ese gustito a época que tanto nos gusta.
- Trece personas atrapadas en un pequeño hotel de una isla por un temporal.
- Un cadáver que parece suicidio y termina siendo un homicidio.
- Un culpable que está, sin dudas, entre los presentes.
- La dirección queda en manos de Félix Viscarret, con producción de MOD Producciones.
El elenco es de esos que invitan a sentarse a mirar con atención: además de Coronado, aparecen María Valverde como Adela Figueroa, Maribel Verdú, Martiño Rivas, Gonzalo de Castro, Pepón Nieto, Cristina Kovani y José Condessa. Imposible no reconocer a más de uno. Valverde, para el que no la ubique, es esa actriz de ojos grandes que conquistó al público con papeles delicados y que acá se anima a un rol con más sombras. Verdú, en tanto, es una vieja conocida del cine español, de esas actrices que le dan peso a cualquier escena con solo mirar.
Un policial clásico con trampa
Lo que más me gusta de "El problema final" es que vuelve a las fuentes del género: tenemos un grupo chico, un espacio cerrado, una víctima, varios sospechosos y un investigador que duda. Es el famoso cuarto cerrado del que tanto nos habló Agatha Christie, esa reina del suspenso que también dejó su huella en el libro de Pérez-Reverte. De hecho, el propio Coronado, al hablar del proyecto, lo emparentó con los relatos de deducción de Conan Doyle y Christie, y dijo que se diferencia de otros thrillers que hizo en su carrera, justamente porque acá lo que manda es la conversación, la mirada, el detalle. También celebró que sean solo cuatro capítulos: ni más ni menos, lo justo para no aburrir.
“Es un policial clásico, con esa cosa de novela de cabecera que uno lee en vacaciones, pero llevado a la pantalla con un elenco que se nota que se luce. Tiene suspenso, tiene diálogos, tiene personajes que dan ganas de conocer y, sobre todo, tiene a un Coronado enorme, contenidísimo, que se banca la serie entera con la cara de alguien que sabe más de lo que dice.”Luz Brizuela
Mi recomendación para este sábado, entonces, es doble: si todavía no se engancharon con nada nuevo, marquen el 25 de septiembre en el calendario y preparen pochoclos. Y si son de los que ya devoraron la novela de Pérez-Reverte, dense el gusto de comparar y después me cuentan quién les cerró mejor: si el Basil que imaginaron en la cabeza o el que les propone Netflix. Yo, mientras tanto, ya estoy buscando quién me invita a un buen baile para hacer la previa como corresponde.
