El viernes se veste de invierno en Neuquén: frío, viento y un finde que mejora solo en el valle
La capital arranca con 16 °C de máxima y termina la noche en 4 °C, mientras la cordillera acumula nieve y ráfagas que el sábado pueden pasar los 80 km/h; la calma recién asoma el lunes.
Son las siete de la mañana en el barrio Alta Barda y el termómetro ya marca cuatro grados, un número que se siente todavía más bajo cuando el viento del oeste se cuela entre las chapas de los galpones y levanta polvo en las veredas de tierra. Camino al centro, en la parada del colectivo de calle Belgrano, me cruzo con Marta, vecina de toda la vida, que se acomoda el cuello de polar y me dice, con esa resignación cómplice de quien ya pasó por muchos agostos en Neuquén: "Mirá, hija, yo ya ni miro el pronóstico, me pongo la bufanda, la camperita gruesa y salgo, porque acá el frío no avisa, te agarra". Esa escena, repetida en cada esquina de la capital neuquina, resume cómo arranca este viernes 28 de agosto: con un cielo que se va cerrando de a poco, con máxima que apenas tocará los 16 grados y con ráfagas que, según los datos que manejo, llegarán a los 35 kilómetros por hora.
La Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas (AIC) viene siguiendo de cerca esta pulseada entre el aire frío y el valle, y lo que proyecta para las próximas horas es bastante claro: a medida que avance la jornada las nubes van a ganar terreno y, cuando caiga el sol, el cielo va a quedar prácticamente cubierto. Esa cubierta nubosa, sumada al viento sostenido del oeste, que promediará entre 21 y 26 km/h, hará que la sensación térmica quede varios escalones por debajo de lo que marque el termómetro, sobre todo después de las seis de la tarde, cuando la temperatura empiece a bajar rumbo a los 4 °C previstos para la noche.
El finde en el valle: un respiro a pura espera
Para los que vivimos en la capital y el Alto Valle, la buena noticia es que el sábado y el domingo traerán una mejora gradual. El cielo irá despejándose de a poco, el viento perderá fuerza y la temperatura empezará a trepar, en lo que los pronosticadores llaman un "ascenso térmico gradual". No es calor ni mucho menos, pero después de un viernes tan ventoso y gris, cualquier pausa del viento se siente como un regalo. La inestabilidad, eso sí, volverá el lunes, cuando el cielo se cubra otra vez y haya que volver a sacar los paraguas y los abrigos gruesos.
Cordillera y centro de la provincia: el finde más duro
- En la región de los lagos, este viernes la máxima no pasará de 0 °C, con cielo cubierto y nevadas débiles que se intensifican de noche, cuando la mínima caerá a -2 °C y las ráfagas del oeste y noroeste alcanzarán los 43 km/h.
- El sábado y el domingo las nevadas seguirán sumando centímetros en la zona cordillerana, con mínimas que el domingo podrían tocar los -6 °C; la normalización recién se espera para el lunes.
- En Zapala, Cutral Co y Plaza Huincul, la jornada del sábado será la más complicada: ráfagas que pueden superar los 80 km/h, con cielo variable y temperaturas que el viernes rondarán entre los 10 °C de máxima y los 6 °C de mínima.
- Recién el domingo esa zona del centro de la provincia tendrá cielo despejado, pero con una caída brusca del termómetro hasta los -2 °C en la madrugada.
Antes de cerrar, vuelvo a Marta, que ya está en la puerta de la panadería de su barrio esperando que abran: "Yo mañana tengo que ir a Junín de los Andes a ver a mi hija, así que ya preparé las cadenas por las dudas, y la pava, para hacer un mate cada vez que paremos". En una provincia tan extensa como la nuestra, el mismo fin de semana puede ser un alivio amable en la capital y un desafío serio en la montaña, y quienes planeen salir a la ruta harían bien en chequear el estado de las calzadas, llevar ropa de abrigo de sobra y no subestimar al viento, que en esta parte del país siempre tiene la última palabra.
