Empate con sabor a poco: Argentinos se vuelve de Barracas masticando bronca por la falta de gol
El Bicho no logra cortar una racha de seis partidos sin victorias, mantiene la punta de la Zona B y la cima de la tabla anual, pero la sensación sigue siendo la de un equipo que no encuentra la red.
Arrancamos en el Kempes, donde parece que se jugaron los dos equipos: con más faltas que fútbol. Argentinos Juniors volvió a dejar dos puntos en el camino y ya suma seis fechas sin ganar, esta vez en la visita a Barracas Central. Empate cero a cero en un partido chato, trabado, lleno de infracciones y con la misma espina de siempre: el gol no aparece.
El trámite fue el de una pelea de barrio más que el de un partido de fútbol. Veintiséis infracciones cometidas por Argentinos y un total de 38 entre ambos equipos. Para ponerlo en contexto, el promedio de faltas por partido en el fútbol argentino ronda las 13 o 15 por equipo. Lo de la noche del sábado fue otra cosa: un convite de patadas, agarrones y codazos que cortó todo intento de juego asociado por parte del visitante.
Argentinos quiso, la red no quiso
El Bicho salió a la cancha con una apuesta clara: posesión y juego por los costados. Tres mediapuntas para abastecer al área: Nicolás Oroz, López Muñoz y Viveros. La idea fue buena, la ejecución no tanto. La fricción de Barracas, plantado con línea de cinco, le sacó brillo en los últimos metros. La más clara del visitante llegó a los 27, cuando un centro de Oroz encontró la cabeza de Coronel dentro del área y el arquero Miño la mandó al córner con una mano salvadora.
Los nombres de la noche
- Francisco Álvarez: el defensor central fue de lo mejor del partido. Salida limpia, presencia en el corte y hasta se animó con un remate desde afuera del área en el final. En el mercado de pases pasado le hicieron ruido varios clubes del medio.
- Nicolás Oroz: el que se puso la jineta (la cinta de capitán) tras la venta de Alan Lescano a Vasco da Gama. Le tocó marcar los tiempos y cargar con la responsabilidad. Terminó amonestado, como la mayoría en la cancha.
- Enzo Taborda: el ingresado desde el banco en Barracas tuvo a los 47 la más clara del partido para el local. Gambeteó hasta meterse en el área chica y definió desviado. Le faltó fineza, le sobró coraje.
El dato que pesa
El árbitro Leandro Rey Hilfer sacó siete tarjetas amarillas: cinco para Barracas, dos para Argentinos. El juego se cortó todo el tiempo, el reloj corrió poco y las situaciones de gol se contaron con los dedos de una mano. Una lástima.
El técnico tampoco para de sumar nombres al plantel. En las últimas horas se confirmó la llegada de Mateo Mendoza, defensor central que viene cedido por Godoy Cruz. Diestro, mide 1,81 metro, puede jugar también como lateral derecho o como mediocampista central. Un jugador polivalente para una zona donde hace falta reforzar.
La tabla, en frío, consuela. Argentinos sigue siendo el único líder de la Zona B con 17 puntos y mantiene el primer puesto en la tabla anual con 46 unidades, uno por encima de Independiente Rivadavia. Pero la foto del juego deja una sensación amarga: el equipo no encuentra la red, no corta la racha y se aleja del vuelo que mostró en las primeras fechas.
El próximo compromiso de Argentinos será ante Banfield, el sábado a las 18:30, en La Paternal. Ahí, sí o sí, la parábola tiene que empezar a subir otra vez.
