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"Érase una vez en Anatolia": la película que te gana por cansancio, no por sobresaltos

Nuri Bilge Ceylan arma un thriller raro, lento y desesperante donde el suspenso se construye con conversaciones al borde del camino y con caras cansadas. Una película para mirar con tiempo y sin apuro.

Por Luz BrizuelaCuarteto y espectáculos · 3 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Te tiro la posta de arranque y después vamos desarmando la cosa juntos, como en la mesa de un boliche cuando se va haciendo tarde. "Érase una vez en Anatolia" es una de esas películas que te cambian el pulso sin gritarte ni una sola vez. Son dos horas y media de una patrulla policial turca recorriendo el campo de noche, con dos sospechosos borrachos que no recuerdan dónde dejaron un cuerpo. Listo, esa es la historia. Y sin embargo, te queda dando vueltas en la cabeza varios días después de apagar el televisor.

El director es Nuri Bilge Ceylan, un realizador turco que ya tiene recorrido internacional y que se hizo famoso por hacer un cine lentísimo, donde lo que más importa es la cara de la gente y el peso de las horas. Acá lleva esa lógica hasta el hueso. No hay persecuciones, no hay un villano con maestra, no hay sorpresas de manual. Lo que hay es una noche larga en la estepa, con un fiscal, un médico forense, un puñado de policías y dos sospechosos que hablan, callan, se contradicen y se aburren.

Un thriller que se banca el silencio

La estructura es casi minimalista: salen de noche a buscar el cadáver perdido en medio de un paisaje polvoriento, casi desértico. Como los sospechosos estaban mamados cuando lo enterraron, no se acuerdan del lugar exacto. Entonces lo que sigue es una sucesión de paradas, idas y vueltas, linternas que iluminan tierra y nada más. Ceylan usa esa situación para meter conversaciones que parecen boludeces al principio y que se van cargando de sentido a medida que avanza la noche. Los personajes cuentan historias que no vienen al caso, se distraen con pavadas, dudan. Y todo va construyendo una tensión nueva, que no es la del thriller gringo sino algo más parecido al agotamiento.

Lo que más me gustó, y ojo que esto es pura opinión de quien te escribe, es que Ceylan te obliga a mirar a los personajes como si fueran gente conocida. El fiscal que se empecina en encontrar el cuerpo. El médico forense que se abstrae con casos viejos para matar el rato. Los policías que hacen chistes torpes para no pensar en lo que están haciendo. Los dos sospechosos, uno más roto que el otro, que miran el piso mientras los demás hablan de la mujer de uno o de la juventud del otro. Todo va sumando humanidad, pero una humanidad gastada, llena de renuncias. La angustia que construye la película no es la del suspenso clásico, con música fuerte y cortes secos, sino algo más parecido al cansancio existencial: gente que convive todos los días con la muerte y va perdiendo la capacidad de mirarse entre sí.

“La duración no se justifica por una trama compleja sino por una mirada que prefiere detenerse en los detalles que otros filmes cortan.”Luz Brizuela, sobre "Érase una vez en Anatolia"

La película se llevó el Gran Premio del Jurado en Cannes y es de lo más sólido que dio el cine turco de los últimos años. Si te copa, está disponible en la plataforma Filmin, así que no hace falta esperar a que la pasen por la tele o ir al cine. Eso sí: te aviso con tiempo, no es para verla un domingo a las dos de la tarde con el celular en la mano. Es para una noche entera, con café al lado y sin nada urgente que hacer después.

Mi recomendación para este finde, ya que andamos en confianza: si te copa el cine que te mantiene al borde del asiento, esta no es tu película y está perfecto, cada uno con lo suyo. Pero si bancás un ritmo lento, un paisaje enorme y personajes que te hablan bajito mientras caminan por el barro, "Érase una vez en Anatolia" te va a dejar pensando varios días. Y para mí, eso vale más que cualquier giro de guion. Contame en los comentarios con cuál de los dos thrillers te quedás vos: el que te hace saltar del sillón o el que te deja mirando el techo.

LB
Luz BrizuelaCuarteto y espectáculos

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