Juana Viale vuelve a calzarse el piloto del ciclo mientras la Reina sigue tosiendo en su casa
La nieta de Mirtha Legrand conducirá una vez más el programa del mediodía porque la conductora, que ya recibió el alta del Mater Dei, todavía arrastra una tos que no la deja regresar al estudio. Repetto, Pfening, Menem, Navia y Bossi serán los invitados del envío que se viene.
Yo la vi a Mirtha esta vez solo de lejos, contada por los partes médicos y por las palabras de su hija Marcela Tinayre, y la verdad es que la novela sigue teniendo a la Chiqui como protagonista absoluta aunque la veamos poco. La diva de los almuerzos cumple 99 años el próximo 23 de febrero, ya recibió el alta del sanatorio Mater Dei después de aquella internación por bronquitis, y sin embargo todavía no está en condiciones de sentarse frente a las cámaras porque la tos, esa tos que se le instaló en el pecho y no la suelta, le está ganando la pulseada. Por eso, otra vez, la que se pone el delantal de conductora es Juana Viale, su nieta del corazón televisivo, la que ya viene reemplazándola con una soltura que sorprende hasta a los más críticos de la casa.
Una semana más con Juana al frente
Lo que sabemos hasta ahora es bastante claro y se lo cuento tal cual me llegó: la próxima emisión del clásico programa dominical tendrá nuevamente a Juana Viale como conductora, en reemplazo de su abuela, que sigue recuperándose en su domicilio. La salida del Mater Dei se produjo un domingo por la tarde, hace ya varias jornadas, y desde entonces la señora de los almuerzos recibió amigos, compartió mesas y se dejó querer por los suyos, pero la tos persistente hizo que Marcela Tinayre aclarara, casi con cara de paciencia agotada, que ese síntoma es lo que falta resolver para que su madre pueda volver al trabajo. El regreso, si todo evoluciona como la familia espera, podría concretarse en la semana posterior a esta emisión, aunque por ahora la posibilidad sigue condicionada a cómo siga la recuperación.
“Continuará con su recuperación en su casa para retomar con sus actividades lo antes posible.”Comunicado del sanatorio Mater Dei
Mientras tanto, yo les digo lo que vi y lo que me contaron: las tradicionales meriendas dominicales de Mirtha ya llevan dos semanas suspendidas y todavía no estaba confirmada la realización de una nueva reunión. La Reina no afloja, no se entrega, pero esta vez el cuerpo le está pidiendo pausa, y la hija lo cuenta con la mezcla de firmeza y ternura que la caracteriza cuando habla de la madre. Esa pausa, ojo, no significa que Mirtha haya bajado la persiana de su vida social: en estos días en su casa recibió visitas, compartió almuerzos y mantuvo encuentros con sus afectos más cercanos, que es la forma que ella tiene de decir que sigue mandando, aunque sea desde el sillón.
Los invitados del envío que viene
- Juana Repetto
- Guillermo Pfening
- Martín Menem
- Álvaro Navia
- Jésica Bossi
Antes de caer internada, la conductora había mantenido una agenda bastante movida para sus 98 años entonces, y se nota que la chica no se guarda nada. A mediados de agosto se la vio en el teatro Liceo acompañando a Carlos Rottemberg en la presentación de su libro Pasen y Lean, también fue a ver Secreto en la montaña con Benjamín Vicuña y Esteban Lamothe, y concurrió con amigos a una función de Midachi, la despedida, como despidiendo ella también un pedacito de la historia del humor argentino. Esa vitalidad, esa gana de estar, quedó más clara que nunca en mayo, cuando recibió el Martín Fierro a la labor periodística femenina y dejó una frase que a mí, se los juro, me dio escalofríos de emoción.
“Voy a ser centenaria y voy a seguir viniendo, recibiendo el beso y abrazo de todos mis colegas.”Mirtha Legrand, en la entrega de los Martín Fierro
Ahora bien, hecha toda la aclaración y dejando en claro que yo no invento ni una coma de lo que acá les cuento, lo que sí me animo a decirles desde este lugar de lectora fanática del ciclo es que la mesa se va a extrañar a la abuela el domingo que viene, pero también se va a llenar de una Juana Viale que ya aprendió a llevar el timón sin que el barco se tambalee. Para el sábado, mi recomendación de siempre es sentarse a la mesa con el televisor encendido, aunque sea nada más que para ver cómo la nieta le cuida el reino a la Reina mientras le pasan los trapos húmedos en la garganta. Y si tienen algún nombre que les gustaría ver sentado en esa silla de invitados, ya saben, tírenlo al aire, que de eso también se nutre la sobremesa.
