La ANSES inyecta $200.000 millones en créditos UVA y redefine el umbral de acceso a la vivienda propia
Trece entidades financieras resultaron adjudicatarias del primer tramo del esquema respaldado por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad. Con el ejemplo oficial, la cuota inicial ronda los $865.000 y el ingreso familiar neto requerido supera los $3,4 millones mensuales.
La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) completó la primera licitación del nuevo esquema de créditos hipotecarios indexados por Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) y adjudicó $200.000 millones entre trece bancos, sobre un total de 18 entidades que presentaron 42 ofertas. El monto colocado representa el 77% de lo ofertado y los fondos provienen del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), con destino exclusivo a préstamos para vivienda. La operación fue informada este martes en el ámbito financiero, en una jornada en que el mercado cambiario local operó con atención sobre el próximo vencimiento de deuda en pesos.
Dos tramos, dos tasas y un tope por entidad
La licitación se estructuró en dos segmentos diferenciados. El primero, con plazo de un año, concentró $35.570 millones a una tasa de UVA más 2,67% de spread, es decir, el margen adicional que el banco cobra por encima del índice de referencia. El segundo tramo, a cinco años, reunió $164.429 millones a UVA más 4,94% de spread. Cada entidad adjudicataria podrá recibir como máximo el 20% del total licitado, una cláusula dispuesta para evitar la concentración del fondeo en pocos jugadores del sistema.
Desde el momento en que los bancos constituyan los depósitos —es decir, cuando acrediten formalmente los fondos recibidos—, disponen de 90 días corridos para desembolsar los créditos. En el caso de esta primera colocación, el plazo vence el 1° de diciembre. Cada institución decidirá de manera autónoma si abre una línea específica para este fondeo o si refuerza una ya existente con condiciones similares.
Cuánto hay que ganar y cuánto sale la primera cuota
El préstamo máximo por beneficiario se fijó en 150.000 UVA, lo que al tipo de cambio actual equivale a unos 200.000 dólares. Para graficar el funcionamiento del esquema, el Ministerio de Economía difundió un ejemplo de referencia: un inmueble valuado en USD 106.000, con el 75% financiado a través del crédito (aproximadamente USD 80.000, equivalentes a $114 millones al cierre de la jornada cambiaria del lunes).
Ese préstamo, calculado a 25 años de plazo y a una tasa de UVA más 7%, arroja una cuota inicial de $865.000 mensuales. La regulación establece que el esfuerzo de pago (es decir, la proporción del ingreso familiar destinada al servicio de la deuda) no puede superar el 25% de los ingresos netos del hogar. En consecuencia, para acceder al crédito en ese ejemplo, el solicitante debe demostrar ingresos netos mínimos de $3.460.000. Una pareja en la que cada integrante perciba cerca de $1.800.000 podría cumplir con ese umbral, siempre que acredite la condición frente al banco en forma conjunta.
Alcance del programa y próximos pasos
El programa contempla licitaciones sucesivas hasta alcanzar un volumen total cercano a los $2 billones. Con un crédito promedio estimado en $114 millones, esa masa permitiría asistir a entre 17.000 y 18.000 familias en todo el país, una estimación preliminar que las propias fuentes oficiales reconocen susceptible de ajustes según la evolución del valor de la UVA y del tipo de cambio. El tope de 150.000 UVA, a su vez, cubre con mayor holgura los precios de viviendas del interior del país; en barrios de la Ciudad de Buenos Aires, en cambio, los valores de mercado reducen las opciones dentro de ese límite y obligan a evaluar financiamiento complementario.
Quedan por confirmar en las próximas semanas tres variables clave: la fecha en que cada banco adjudicatario comience a recibir solicitudes, el detalle de los requisitos patrimoniales y de antigüedad laboral que exigirá cada entidad, y el comportamiento de la UVA en un contexto de inflación que el propio INDEC viene describiendo como en desaceleración respecto del pico de finales del año anterior, cuando la comparación interanual superaba el 200% y hoy se ubica en valores sensiblemente menores.
