La inteligencia artificial se come la luz: los centros de datos ya son un problema serio para la red eléctrica de Estados Unidos
Consumían el 4,4% de la electricidad estadounidense en 2023 y el Departamento de Energía estima que podrían trepar hasta el 12% en 2028. La infraestructura no llega a el ritmo y los vecinos empiezan a decir basta.
¿Te preguntaste alguna vez cuánta luz gasta una respuesta de ChatGPT? La pregunta suena a broma, pero es el corazón de un problema cada vez más serio en Estados Unidos: los centros de datos que hacen funcionar a la inteligencia artificial están devorando electricidad a un ritmo que las redes eléctricas no aguantan.
Según un estudio del Lawrence Berkeley National Laboratory que recogió el Departamento de Energía, en 2023 estas instalaciones consumieron unos 176 teravatios hora, equivalentes al 4,4% de toda la electricidad del país. Hace apenas cinco años esa cifra rondaba el 1,9%. La proyección para 2028 los ubica entre 325 y 580 teravatios hora, lo que podría representar entre el 6,7% y el 12% del consumo total.
Un desfasaje entre lo que se construye y lo que se puede alimentar
El truco está en que un centro de datos se levanta en meses, pero una línea de transmisión de alta tensión o una subestación nueva llevan años. Es como querer enchufar un aire acondicionado industrial en la instalación eléctrica de una casa de Punilla: salta la térmica antes de que termine el verano.
El fenómeno viene además con un motor financiero potente. Nvidia reportó ingresos por 96.221 millones de dólares en su segundo trimestre fiscal de 2027, un 106% más interanual, y su división de centros de datos aportó 89.000 millones, casi el 93% del total. Su CEO, Jensen Huang, lo dijo sin rodeos: la capacidad de cómputo ya es una fuente de ingresos en sí misma. Mientras esa ecuación siga dando, las empresas van a seguir construyendo a toda velocidad.
Los vecinos se plantan
Y del otro lado aparecen las comunidades. Durante 2025, al menos 48 proyectos por unos 156.000 millones de dólares fueron bloqueados o demorados por oposición local. La gente no quiere una planta gigante al lado del barrio: ruido, agua, transformación del paisaje y presión sobre la red que también alimenta sus casas.
- Consumo disparado: pasó del 1,9% al 4,4% del total en cinco años.
- Proyección oficial: hasta el 12% del consumo eléctrico estadounidense en 2028.
- Freno social: 48 proyectos frenados, por 156.000 millones de dólares en 2025.
El cuadro es una foto del momento que vive la industria: la inteligencia artificial crece más rápido que la infraestructura que la sostiene, y la paciencia vecinal tiene un límite. Si te sirve, probá a pensar cuántas búsquedas, videos y conversaciones con bots hacés por día: cada una de esas interacciones suma un poquito más de demanda sobre una red que ya está pidiendo aire.
