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Los hilos de La One: la sombrerera de Palermo que vistió a Moria Casán sin haber hecho ficción nunca

Florencia Tellado, formada entre el Teatro Colón y los ateliers de Londres, cuenta cómo armó el universo de vestuario de la serie de Griselda Siciliani: siete meses de búsqueda en ferias americanas, piezas a medida y una sola reunión cara a cara con Moria.

Por Constanza NietoSociedad y vida · 5 de septiembre de 2026 · hace 1 h

El bar de la esquina de Matienzo y Costa Rica estaba como cualquier martes a las cuatro de la tarde: las mesas de la vereda ocupadas por jubilados que discuten a River, una chica de otra cuadra que pasa con el cochecito doble y el delivery de siempre haciendo equilibrio con la caja de pizzas. Ahí, a metros del taller abierto al que está llegando todo el mundo de la moda en Buenos Aires, me crucé con Ester, vecina del barrio desde hace treinta años, que me paró con la pregunta que se hizo toda la Palermo esta semana: "¿Es verdad que la del sombrero de Moria tiene el taller ahí enfrente?". Sí, Ester, y la historia detrás de ese pedido es bastante más jugosa que un simple encargo.

Florencia Tellado tiene 43 años, dos décadas de carrera en publicidad y producción audiovisual, y acaba de terminar el trabajo más ambicioso de su vida: el vestuario completo de la serie biográfica sobre Moria Casán, protagonizada por Griselda Siciliani. Lo notable es que nunca había trabajado en ficción. El encargo le llegó por un audio de WhatsApp, en medio del bullicio de un cumpleaños infantil. Del otro lado, un director audiovisual que ya conocía su mano la convenció en cinco minutos. "Lo único que tenía en la cabeza era a Moria", dice Tellado cuando le pregunto cómo arrancó el proceso creativo. "Pensaba cómo representarla siendo fiel a su estilo tan único."

Siete meses, ferias americanas y una sola reunión

El proyecto se extendió desde julio de 2025 hasta febrero de 2026. La serie recorre toda la vida de Moria sin un orden cronológico estricto, lo que obligó a Tellado y a su equipo a construir un archivo de vestuario que pudiera identificar cada etapa sin romper la coherencia visual. Los trajes principales se hicieron a medida para cada actriz; el resto se alquiló, se compró usado o se reformuló a fuerza de tijera y máquina de coser. Buena parte del material vintage salió de ferias americanas rastreadas durante meses en distintos puntos de la ciudad y del conurbano. "Tiene un estilo muy definido", explica Florencia. "En los colores, los estampados, sabés cuáles son Moria y cuáles no."

“Pensaba cómo representarla siendo fiel a su estilo tan único.”Florencia Tellado

Lo que casi nadie sabe es que Tellado sólo tuvo una reunión presencial con La One. El resto del vínculo se sostuvo por mensajes, fotos y referencias cruzadas, un ida y vuelta que ella define como "confianza a distancia". Esa única reunión, aclara, alcanzó para calibrar el tono: el cuerpo, la postura, la manera en que Moria se para frente al espejo antes de salir a un escenario.

Formada entre el Colón, la realeza holandesa y Londres

Antes de la serie de Moria, Tellado ya tenía una carrera sólida como vestuarista publicitaria y como milliner, el oficio de diseñar sombreros. Se formó con tres maestros que marcaron su estética:

  • Hilda Juárez, sombrerera histórica del Teatro Colón, de quien aprendió la rigurosidad del teatro.
  • Laura Noetinger, la diseñadora elegida por la reina Máxima de Holanda para varias de sus apariciones públicas.
  • Noel Stewart en Londres, referente internacional que trabajó para Givenchy, Valentino, Mulberry y Roland Mouret.

De esa temporada londinense rescata sobre todo la disciplina del silencio y la precisión manual: un milímetro fuera de lugar arruina la pieza entera. Esa obsesión por el detalle es la misma que aplicó después cuando le llegó un encargo curioso: el sombrero que Paco Amoroso usó en su paso por el Tiny Desk, una de las apariciones más comentadas de la música argentina reciente. La producción de Marilyn Manson, mientras tanto, la contactó por Instagram para pedirle diseños desde Estados Unidos, un cruce impensado para alguien que arrancó haciendo vestuario para avisos de yogurt.

Hoy Florencia atiende en un loft propio de 145 metros cuadrados sobre la calle Matienzo, recién inaugurado, con luz natural y estanterías donde conviven los fieltros importados, las hormas y las telas vintage. Recibe ahí a clientes que la buscan para vestuario y accesorios, y admite sin vueltas cuál es su próximo objetivo personal: vestir a Lady Gaga. "Es un techo altísimo", dice, "pero me preparo para eso". Mientras tanto, en el barrio ya nadie se sorprende cuando Ester ve a una actriz famosa cruzar la vereda con un casco de moto y un bolso lleno de telas: la moda y Palermo vuelven a encontrarse en la misma cuadra.

CN
Constanza NietoSociedad y vida

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