Nueve meses después, Battaglia volvió a meter los pies en Ezeiza y ya se frota las manos
El volante de 35 años completó su primera práctica con el grupo desde diciembre de 2025. La historia detrás de una recuperación que ilusiona a Boca en pleno calendario caliente.
Che, se prendió la luz en el vestuario. Después de nueve meses de andar en el limbo, Rodrigo Battaglia volvió a pisar el césped de Ezeiza con el resto de la tropa xeneize. La práctica del miércoles fue la primera desde diciembre de 2025 en la que el mediocampista completó ejercicios con el plantel, y la novela del Aquiles derecho parece empezar a tener un final con final feliz.
El problema había sido una tendinopatía insercional en el tendón de Aquiles derecho, ese tendón largo y traicionero que se inflama justo donde se pega al hueso. Lo mangearon al quirófano a principios de febrero y, desde ahí, la vuelta quedó en stand by. Su último partido oficial había sido apenas un suspiro: unos segundos frente a Racing en diciembre, nada más. El resto fue kinesiología, gimnasio y paciencia a full.
El paso de este miércoles
Battaglia hizo fútbol reducido sin dramas. Sí, reducida la cancha, no la ilusión. Tocó, se movió, se exigió. Pero no se apura nadie: el cuerpo técnico y el área médica ya diagramaron una readaptación gradual, con cargas físicas que irán subiendo de a poco antes de volver a competir. La idea es que llegue entero, no que vuelva y se vuelva a romper.
- Práctica del miércoles: primera con el grupo desde diciembre de 2025.
- Diagnóstico: tendinopatía insercional en el tendón de Aquiles derecho.
- Cirugía: principios de febrero de este año.
- Último partido oficial: unos segundos frente a Racing en diciembre pasado.
- Próximo objetivo: completar la readaptación progresiva antes de sumar minutos.
Por qué importa aunque no juegue el viernes
Ahora, ojo. No lo vamos a ver el viernes frente a Central Córdoba en la Bombonera. Todavía le falta. Pero el regreso del chaqueño (sí, chaqueño, nacido en Resistencia, allá por el Chaco) le abre a Battaglia la puerta de dos posiciones al cuerpo técnico: mediocampista central y zaguero alternativo. En un calendario que viene bravo, con Sudamericana ganada ante San Pablo y rotación a la orden del día, tener un jugador con sus 35 partidos y sus 5 goles con la azul y oro pasa de ser un lujo a ser una necesidad.
La pregunta del millón es cuánto falta. Y ahí, querido lector, te devuelvo la pelota: ¿vos qué pensás? ¿Cuánto tiempo le das al chaqueño para volver a ser titular en Boca? Yo, mientras tanto, ya me siento en la tribuna del Kempes a esperar la respuesta.
