Panamá regala diez días de tranquilidad médica al turista que pisa su suelo
El país lanzó un seguro de salud gratuito que se activa con el sello del pasaporte y cubre desde una apendicitis hasta un robo durante la primera estadía. Todo lo que hay que saber antes de armar la valija.
Hay una imagen que a mí, cada vez que la recuerdo, me devuelve las ganas de subirme a un avión: la franja del canal de Panamá al atardecer, con los barcos atravesando el istmo como si el océano se tomara un respiro. Y ahora, justo cuando el viajero argentino empieza a mirar con ojos nuevos a Centroamérica, ese país decidió regalarle algo que vale oro: diez días de cobertura médica sin que el visitante mueva un dedo. Lo único que hace falta es sellar el pasaporte al llegar.
Cómo se activa el beneficio
El programa se llama Seguro al Turista y nació para que el extranjero no tenga que andar averiguando, en medio de la fiebre o el dolor de muelas, qué clínica lo atiende. La cobertura se enciende sola, con el sello migratorio que se estampa en el aeropuerto. No hay formularios, no hay aplicativos para descargar ni hay que pasar por una oficina de turismo. Llegás, te sellan, y ya estás cubierto.
- Atención médica y hospitalaria por accidentes o enfermedades no preexistentes.
- Emergencias médicas y atención odontológica de urgencia.
- Medicamentos recetados dentro del tratamiento.
- Evacuaciones y traslados médicos.
- Repatriación internacional y asistencia legal administrativa ante robos o accidentes.
El alcance es nacional, así que no importa si el viajero se queda en Ciudad de Panamá para caminar el Casco Viejo, si se interna en Chiriquí para perderse entre cafetales o si se anota una escapada a las playas de Isla Colón, en Bocas del Toro. Eso sí: para que la póliza funcione, el primer paso no puede ser la guardia del hospital. Hay que llamar primero a la Central de Asistencias, donde un coordinador toma los datos, registra el caso y manda a un equipo especializado a evaluar qué servicio corresponde dentro de las prestaciones previstas.
Por dónde se entra y quién lo paga
La cobertura alcanza a extranjeros y a panameños que viven afuera, con un tope de 86 años. No hay distintos planes ni categorías: todos los que cumplen los requisitos acceden a la misma póliza. Los aeropuertos habilitados son seis: Tocumen y Panamá Pacífico, en Ciudad de Panamá; Enrique Malek, en Chiriquí; Scarlett Martínez, en Río Hato, en Coclé; Enrique Adolfo Jiménez, en Colón, y José Ezequiel Hall, en Isla Colón, corazón del archipiélago de Bocas del Toro.
Detrás del desembolso está la Autoridad de Turismo de Panamá. El Consejo de Gabinete aprobó un crédito de hasta 3,5 millones de balboas, una cifra equivalente a otros tantos dólares dada la paridad cambiaria del país, para financiar la póliza durante su primera etapa. Lo que el Estado panameño busca, según se desprende del anuncio oficial, es quitar de la cabeza del visitante esa preocupación recurrente: qué pasa si me enfermo lejos de casa.
El plazo, conviene remarcarlo, se agota rápido: son los primeros diez días desde el ingreso al territorio. Después de esa ventana, el viajero queda tal como llegó, con la misma cobertura con la que contaba antes de pisar suelo panameño. Por eso, a la hora de planificar, conviene concentrar las actividades más intensas en esa primera etapa del viaje, sobre todo si se piensa en destinos donde la distancia al hospital más cercano puede ser un problema.
Yo, si fuera ustedes, guardaría el teléfono de la Central de Asistencias en los primeros contactos del celular antes de subir al avión. Es uno de esos gestos pequeños que, si llegan a faltar, se agradecen mucho. Y mientras tanto, ya estoy imaginando esa primera cena en el Casco Viejo, con el canal de fondo y la tranquilidad de saber que, al menos durante diez jornadas, Panamá se ocupa de cuidarnos.
