Se fue Cristian Belec, el pibe que convirtió el trabajo en juego
El actor y modelo murió a los 47 años y la Asociación Argentina de Actores confirmó la noticia. Repasamos una trayectoria que pasó por la publicidad, la moda, la tele y hasta un baile con Sindicato Mono.
Arrancamos esta nota como arrancan tantas noches nuestras, con la memoria musical a todo trapo. "El buen bailarín" de Sindicato Mono me lleva directo a la pista, porque en esa canción hay un compás que te agarra de las solapas y no te suelta. Y resulta que esa misma canción tiene su videoclip atravesado por la imagen de un muchacho alto, de mirada clara, que se movía como si toda la vida hubiera estado sobre un escenario. Ese pibe era Cristian Belec, y este lunes la noticia cayó como un baldazo de agua fría: el actor y modelo murió a los 47 años y la Asociación Argentina de Actores confirmó el fallecimiento de Carlos Cristian Belec, nacido el 8 de abril de 1979 y afiliado a la entidad desde 2016. Uno se queda un instante en silencio, con las manos todavía calientes del mate, y piensa en lo efímero que es todo, che.
Una carrera construida entre cámaras, luces y mucho laburo silencioso
Lo de Belec no fue una carrera de flashes eternos, sino de esos currículums que se arman palo a palo, casting a casting, con una constancia que hoy, mirándola en retrospectiva, se vuelve enorme. Arrancó en el modelaje y por más de una década se la pasó recorriendo sets de fotos, editoriales de moda y campañas publicitarias para marcas de todos los rubros: bebidas, indumentaria, supermercados, energía, deportes. Esa versatilidad le abrió la puerta de El Show Creativo, el programa de Canal 9 dedicado a la industria publicitaria y la creatividad, que lo convocó como una de las caras visibles de ese mundo. Después de tantos años, uno entiende por qué lo convocaban: tenía una presencia serena, de esas que transmiten confianza sin necesidad de gritar.
En lo musical, además del mencionado videoclip de Sindicato Mono, prestó su imagen en otros dos trabajos: "Pánico" de Starpunks y "Tu luz en mí" del grupo Corto Plazo. También se animó al formato corto con el cortometraje "La visita", ese terreno donde los actores se sacan las caretas y muestran de qué están hechos. Y llegó la televisión grande, la de los horarios centrales, con un crédito en "100 días para enamorarse", la ficción que Telefe emitió en 2018 con Carla Peterson y Nancy Dupláa como protagonistas. Cuando la noticia empezó a circular, ese papel fue uno de los primeros que los colegas recordaron en las redes, como buscando una manera de seguir teniéndolo cerca.
Las palabras que él mismo eligió para definir su oficio
“Trabajar de lo que uno quiere es lograr transformar todo a un juego, vivenciar esas mismas sensaciones, ese entusiasmo que uno tenía al ser chico.”Cristian Belec, en una entrevista de 2016
“Un personaje brilla por el talento de quien lo personifica, como la persona brilla por su humildad. La combinación de ambas es algo grandioso.”Cristian Belec, en una entrevista de 2016
Releer esas dos frases, en un día como este, pega fuerte. Belec no hablaba desde el ego, sino desde una convicción sencilla y enorme a la vez: laburar de lo que amás es volver a sentir la misma adrenalina que cuando eras pibe y jugabas en la vereda. Y ahí lo tenés al hombre entero, en esas dos líneas. Después, claro, aparecen las despedidas que llegaron desde el corazón de sus compañeros, que es donde se ve realmente cómo era alguien.
Las despedidas que llegaron desde el ambiente
- "Te vamos a extrañar, Cristian Belec, querido; una gran persona, de las mejores que conocí en este ambiente".
- "Siempre con una sonrisa, tirando buena onda. Que descanses, compa", recordó otro allegado que lo cruzó en incontables castings.
Uno lee esos mensajes y se imagina el pasillo de un casting, a las ocho de la mañana, con un café con leche en una mano y la carpeta en la otra, y a Cristian llegando siempre con la misma sonrisa. Esa parece haber sido su marca registrada, más allá de las luces que le tiraron los focos. Por eso, cuando me preguntan qué dejó, no pienso en una foto o en un crédito puntual, sino en esa energía que contagiaba sin hacer ruido. Y si me dejan tirar una recomendación para el sábado a la noche, les digo que se tomen un rato, busquen "El buen bailarín" de Sindicato Mono, suban el volumen bien arriba y miren el videoclip de punta a punta. Es una forma chiquita pero sentida de despedirlo, y de entender por qué este muchacho se había ganado un lugar en la memoria de varios. Abrazo grande a su familia y a sus amigos, en nombre de todo el que alguna vez se cruzó con su buena onda.
