Martes, 8 de septiembre de 2026
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Se fue Marcos Farías, el que le bajó el colectivo a Ulises y le abrió la puerta al cuarteto

El productor y mánager de 58 años perdió la vida tras pelear contra un cáncer de hígado y de páncreas. Detrás de su figura quedan los caminos que les abrió a Ulises Bueno, Damián Córdoba, Eugenio Quevedo y Q'Lokura, y un proyecto social que se cocinaba desde Radio Máxima.

Por Luz BrizuelaCuarteto y espectáculos · 8 de septiembre de 2026 · hace 53 min

Les juro que hay noticias que a uno le caen como un baldazo de agua tibia, porque una viene barruntando que algo no anda bien y, sin embargo, igual duele. Esta semana me tocó despedir desde esta columna a Marcos Farías, un tipo al que el cuarteto de Córdoba le debe buena parte de lo que es hoy, y al que muchos de sus artistas más populares le deben directamente la carrera. Marcos tenía 58 años y se venía peleando contra un cáncer de hígado y de páncreas que se le complicó en los últimos meses. Dicen los que lo rodeaban que hubo señales de mejoría, que parecía que el cuadro aflojaba, pero finalmente la historia terminó como nadie quería.

Yo a Marcos lo crucé varias veces en bailantas y en programas, y siempre me llamó la atención esa mezcla que tenía de empresario con los pies bien puestos en el barro del baile: el que manejaba números, contratos y escenarios, pero que a la vez conocía al público como si fuera uno más de la barra. Por eso me cuesta separar al productor del mánager del tipo de la radio. Porque Farías no era solo un descubridor de talentos: era un constructor de carreras, y por eso su muerte deja un hueco enorme en la música popular de Córdoba.

El día que bajó a Ulises del colectivo

La historia que más me gusta contar, porque la escuché de primera mano y la confirmé mil veces, es la de Ulises Bueno. El que hoy llena donde lo pongas estaba a punto de mandar todo al carajo e irse a vender pantalones de jean a Tucumán. Sí, leíste bien: el Rey del Cuarteto, con un bolso en la mano y un pasaje en el bolsillo. Y fue Marcos el que fue a buscarlo, el que se puso en la parada del colectivo y le dijo de frente: "No, yo te voy a hacer una orquesta nueva. Bajate, bajate". Esa frase la cuenta César Tapia, periodista de Radio Máxima, la emisora que el propio Farías dirigía, y que lo conoce como pocos. Y siempre repite lo que Farías le dijo después, ya con Ulises del lado de acá: "Ya vas a ver lo que voy a lograr con Ulises Bueno". Y vaya si lo logró.

Pero ojo, que Ulises es apenas una de las fichas que movió Farías. Él fue el que le dio su primera gran oportunidad a Damián Córdoba, el que vio al Potro antes de que el Potro fuera Potro. Y fue también el que se plantó al lado de Q'Lokura durante siete años, cuando todavía se llamaban Chipote y al grupo no le iba del todo bien, hasta que el proyecto se transformó en lo que es hoy, un éxito que suena en cualquier radio del país.

Eugenio, Carlitos y los que vienen

  • Eugenio Quevedo: con él la relación fue de las más cercanas. Tapia cuenta que Eugenio le pedía a Farías que lo acompañara en los momentos grandes: "Quiero entrar con vos al Movistar Arena, quiero entrar con vos, llévame vos". Una frase que define cómo vivía el productor cada paso de los suyos.
  • La Banda de Carlitos: otro de los grupos que Farías acompañó en su crecimiento y que hoy suena fuerte en cualquier bailanta del conurbano y de Córdoba.
  • Va Como Loco: la orquesta en la que tenía puestas expectativas y a la que le venía apostando en los últimos tiempos.

Lo de Eugenio Quevedo me parece lo más humano de todo esto, y por eso lo rescato. Porque en el fondo de lo que estamos hablando hay un laburador que se codeaba con las grandes figuras del género pero que se sentaba en la mesa con cualquiera. Y eso se nota en cómo le hablaban sus artistas, sin frases armadas ni contratos de por medio: "Quiero entrar con vos". Esa simpleza no se compra, se gana con años de estar al lado. Para mí, que lo vi en varias, Marcos Farías fue uno de los tipos que puede decir Eugenio Quevedo que lo creó.

“Él descubrió a Damián Córdoba. Él descubrió a Ulises Bueno cuando se estaba yendo a vender pantalones de jean a Tucumán. Los bancó siete años, que no les iba muy bien, hasta que transformó Qué Locura, y es otro éxito nacional.”César Tapia, periodista de Radio Máxima

La radio como un puente con la gente

Y hay otro costado que me parece clave, y que muchas veces queda tapado por el show: la tarea social desde Radio Máxima. Tapia contó que la emisora venía acumulando remedios, sillas de ruedas y bastones para repartir en los barrios, una movida silenciosa que habla de cómo Farías entendía su lugar. Para él, la radio no era un negocio y nada más: era un punto de encuentro con su propia gente, un cable a tierra que después se notaba a la hora de programar un baile o de pensar a quién subir al escenario.

A mí, como columnista de bailanta, me queda una sensación rara. Por un lado, la tristeza lógica de despedir a alguien del ambiente; por el otro, la tranquilidad de saber que los que vienen -Eugenio, Ulises, Damián, Carlitos, Q'Lokura, Va Como Loco- ya están grandes y van a seguir llenando bailantas como él les enseñó. Que en paz descanse, Marcos. Te vamos a extrañar en las madrugadas de Córdoba.

La recomendación para este sábado

Para el que pueda y quiera despedirlo a la distancia, mi recomendación de este sábado es bien gaucha: pegue una vuelta por algún baile donde suene uno de los artistas que Marcos Farías empujó desde abajo. Ponga un tema de Ulises, de Damián, de Q'Lokura o de Eugenio Quevedo bien fuerte, levante el vaso y brinde por este tipo que bajó del colectivo a un pibe que se quería ir, y al final lo dejó en el escenario más grande del país. A veces la mejor manera de despedir a un laburante de la música es esa: hacer sonar su laburo.

LB
Luz BrizuelaCuarteto y espectáculos

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