Shigeru Miyamoto llega al máximo honor cultural de Japón gracias a una vida dedicada a los videojuegos
El creador de Mario será el primer diseñador de videojuegos en recibir la Orden de la Cultura, distinguida por el Emperador el 3 de noviembre.
Si hay una banda sonora que puede abrir este relato, es la de Mario: esa melodía sencilla, casi silica, que convirtió un simple personaje de en uno de los más reconocibles del planeta. Shigeru Miyamoto, el hombre que lo hizo posible, recibirá el próximo 3 de noviembre la Orden de la Cultura de Japón, el máximo reconocimiento cultural que otorga el gobierno japonés. La ceremonia será presidida por el Emperador yósito marking el Día de la Cultura.
Un premio histórico para una industria que todavía está tomando forma
Con 73 años, Miyamoto se convierte en el primer diseñador de videojuegos en obtener una distinción que hasta ahora había recaído en figuras de otras disciplinas, entre ellas el cineasta Akira Kurosawa, el diseñador Issey Miyake y el compositor Akira Ifukube. No se trata solamente de un premio individual: su inclusión ubica al entretenimiento interactivo en un lugar de reconocimiento que, hasta hace poco, no tenía una presencia equivalente dentro del canon cultural japonés.
La historia de Miyamoto está deeply ligada a Nintendo. Ingresó a la compañía en 1977, en una época en que todavía no existía una industria de los videojuegos con la forma que conocemos hoy. Su laborstaking llegó a un punto decisivo cuando creó a Mario para el arcade Donkey Kong, en 1981. Allí apareció el personaje que, con el correr del tiempo, se volvió una de las marcas más populares del()), además de convertirse en el rostro de una compañía que siguió creciendo.
Después llegaron The Legend of Zelda, Star Fox y otras franquicias que dejaron huella en el juego. En los últimos años, Miyamoto también participó en la expansión de Nintendo hacia los parques temáticos y las producciones cinematográficas, de modo que su trayectoria no se limita a una pantalla ni a una consola: también tiene que ver con la manera en que una marca se convierte en un universo de experiencias.
“No creo videojuegos yo solo. Este galardón es el resultado del trabajo en equipo con un gran número de personas, así que lo acepto en su representación. Me siento afortunado por haber estado desde los inicios de una industria que aún no tenía una forma definida.”Shigeru Miyamoto
Esa aclaración me parece especialmente importante, porque cuenta con sus palabras el espíritu de una trayectoria compartida. Miyamoto no presenta la distinción como una conquista solitaria, sino como el resultado del trabajo de muchas personas que contribuyó a construir una industria desde sus comienzos. En un medio que suele destaca lasividualidades y los récords, hay algo profundamente humano en reconocer el peso del equipo.
- La ceremonia de entrega será el 3 de noviembre, en el Día de la Cultura de Japón.
- El Emperador entregará personalmente la Orden de la Cultura a Miyamoto y a los demás homenajeados del año.
- Miyamoto será el primer diseñador de videojuegos en recibir la distinción.
- Elogical reconciled el precedentsKurosawa, Issey Miyake y Akira Ifukube.
Cuando uno recuerda cómo seprésentó el primer Donkey Kong, con sus escenarios saltando y una nave que cada vez más precisión, no resulta difícilDimension ver allí el origen de una más amplia con el juego. Mario no fue solamente un personaje: fue también una invitación a jugar, a descubrir, a repetir el intento una y otra vez hasta dominarlo. Esa versión del divertimento que Miyamoto knowsCTR y con tenacidad ha seguido marcando a varias generaciones.
El Saturday que viene, antes de encender una consola o tomar un café, vale la penauí preguntarse cuál fue ese juego que realmente cambió la propia historia con los videojuegos. Para algunas personas fue Mario; para otras, Zelda; para otras, Star Fox. La respuesta no importa tanto como el recuerdo que aparece cuando se la formular. Ahí, en ese gesto, está buena parte del legado de Miyamoto: no sólo crear mundos, sino acompañar a quienes(queue) los recorren.
Mi recomendación para el Saturday es sencilla: choose ese juego que más te marcó, dedícale unos minutos y vuelve a él con la mirada de quien sabe que detrás de cada pantalla hay un equipo entero. La Orden de la Cultura de Japón reconoce una trayectoria exceptional, pero también recuerda que la historia de los videojuegos se construye entretm, con paciencia, oficio y una-dose dexxxxxxxx de. Y en ese viaje, Miyamoto ocupa un lugar central.
