Valle Salvaje ya lleva cuatro temporadas en Netflix y se anima con la quinta: ¿se viene o no se viene?
La ficción española de época superó los 450 capítulos y sigue sumando episodios de lunes a viernes. Adriana Salcedo de la Cruz, su protagonista, sigue buscando respuestas en Asturias mientras el destino de la serie sigue colgado del pincel.
Le canto al viento lo que me contaba mi vieja, que las historias buenas nunca se terminan del todo: se estiran, se acomodan, y vuelven a empezar. Eso me pasó con Valle Salvaje, esa serie española que me enganchó desde el primer capítulo y que hoy, con cuatro temporadas encima y más de 450 episodios, sigue pidiendo banco en la pantalla. Acabo de maratonearla de nuevo y te cuento, en primera persona, por qué vale la pena meterse en esta historia que Netflix libera de lunes a viernes, después de su paso por la televisión abierta.
Una chica de Madrid que termina en Asturias sin pedirlo
El motor de todo es una piba llamada Adriana Salcedo de la Cruz, que tiene 20 años y la vida dada vuelta de un día para el otro. Después de que se le muere el padre, se entera de un compromiso matrimonial que no tenía ni idea de que existía. Así, tal cual: la mandan de Madrid a Asturias para cumplir con un acuerdo firmado por su familia, un tipo al que jamás vio la cara. Imaginate el viaje. Imaginate la mudanza. Imaginate llegar a una casa donde no conocés a nadie y donde te toca convivir con tu nuevo marido, la parentela de él y una tía, doña Victoria Salcedo, que tiene pinta de comerse crudo a cualquiera que se cruce.
Y sin embargo, como buena historia de época, el casamiento arreglado es apenas la puerta de entrada. Adriana va a descubrir amores que no imaginaba, traiciones que le van a doler y, sobre todo, un secreto del pasado que tiene que ver nada menos que con la muerte de su papá. Todo esto pasa en 1763, año más, año menos, y se mezcla con un clima de misterio que te deja pegado al sillón.
El elenco y la gente que empuja la historia desde atrás
A la cabeza del elenco está Rocío Suárez de Puga como Adriana, la pibe que carga con todo el peso de la historia. Acompañan Manuela Velasco en el papel de Pilara Gálvez de Aguirre, José Manuel Seda como José Luis Gálvez de Aguirre y Marco Pernas como Rafael Gálvez de Aguirre, los tres metidos de lleno en las intrigas de la familia que recibe a la protagonista. Y ojo con Sabela Arán, que se pone en la piel de la tía Victoria y se lleva todas las miradas cada vez que aparece en escena.
Detrás de cámara, la dirección queda en manos de Miguel Conde, que viene sosteniendo el pulso diario de una serie que entrega capítulos como si fueran medialunas calentitas. Los guionistas, en tanto, confesaron que todavía tienen historia para rato, aunque eso no significa que la quinta temporada ya esté confirmada. Dicen que hay material, pero la decisión final parece estar atada a las mediciones que haga la plataforma y la cadena que la emite en España.
- Más de 450 capítulos emitidos entre las cuatro temporadas.
- Estreno semanal de lunes a viernes en Netflix, tras su paso por la televisión abierta.
- Ambientada en 1763, con eje en un matrimonio arreglado y la búsqueda de respuestas por la muerte del padre de la protagonista.
- Protagonizada por Rocío Suárez de Puga, con Manuela Velasco, José Manuel Seda, Marco Pernas y Sabela Arán en el elenco.
- Dirigida por Miguel Conde; todavía sin confirmación oficial de una quinta entrega.
- La continuidad de la historia depende de cómo la sigan acompañando el público y los números en la plataforma.
Mi recomendación para este sábado a la noche
Si te copa el género de época y todavía no te sentaste a verla, este finde es el momento ideal para arrancar. Yo te diría que arranques por el primer capítulo, porque la serie tiene ese encanto lento de las ficciones bien hechas, de esas que te van envolviendo sin que te des cuenta. Y si ya la venías siguiendo, agarrá las velas: la cuarta temporada deja varios hilos abiertos que invitan a revisitar las temporadas anteriores con ojos nuevos. Mientras esperamos la confirmación de la quinta, el menú sigue siendo el mismo: intrigas, amores cruzados y una pibe que se hace cargo de su destino aunque nadie se lo haya consultado. ¿Qué te copa más de estas ficciones largas, los vínculos entre los personajes o los misterios familiares que van apareciendo? Yo, la verdad, me quedo con las dos cosas.
Te puede interesar
