Un robot te limpia el departamento, pero alguien lo maneja desde otro lado: vale 30 dólares la hora
La startup Tau Robotics salió a prestar servicio de limpieza con humanoides en San Francisco. La inteligencia artificial todavía no se banca sola: por cada robot hay un operador humano guiándolo a distancia. Sirve para pensar cuánto falta para que esto llegue a Buenos Aires.
¿Te imaginás abrir la puerta y que pase un robot aspirándote el living? Eso ya pasa en San Francisco, aunque con una letra chica importante: hay una persona manejándolo desde otro edificio.
La empresa Tau Robotics empezó a ofrecer un servicio de limpieza domiciliaria con humanoides a 30 dólares la hora. La máquina entra a la casa, aspira los pisos, limpia la mesada de la cocina y pasa un trapo por el baño. Lo cuenta así de simple Alex Koch, director ejecutivo y cofundador de la firma, en una charla con el portal TechCrunch.
No es magia, es teleoperación
Koch fue claro: la inteligencia artificial de hoy no se la banca sola dentro de un departamento. Por eso, cada robot es dirigido por un operador humano desde un centro de control. La IA ayuda a leer el entorno y traducir las órdenes en acciones concretas, pero la decisión final sigue siendo de una persona.
Es como cuando aprendés a manejar en el conurbano: el auto tiene asistente para estacionar y cámara trasera, pero si no hay alguien en el volante que pise el freno, te llevás puesto un paredón. Acá pasa lo mismo: la tecnología asiste, pero el ojo humano sigue siendo el que corta.
Lo que el robot ya sabe hacer
- Pasar la aspiradora por pisos enteros.
- Limpiar superficies de la cocina, como mesadas y encimeras.
- Asear el baño, incluyendo lavabo e inodoro.
Son tareas puntuales, todavía no un servicio integral de limpieza profunda. Pero el dato interesante es que ya se hizo la primera prueba pública en un hogar real, sin que la dueña de casa tuviera que repetir ninguna tarea.
“Hicieron un trabajo sólido. Ninguna tarea tuvo que repetirse.”Una clienta de San Francisco que probó el servicio durante una hora
El plan de la empresa apunta a otro lado: Koch reconoció que parte de los primeros usuarios son personas que jamás contrataron un servicio de limpieza o que limpian ellas mismas. La idea no es pelearle a las empresas tradicionales de maids, sino ampliar el mercado.
El objetivo de fondo suena conocido: bajar costos de manera gradual a medida que la autonomía del robot crezca, hasta llegar a un precio más accesible. Pero ese horizonte todavía está lejos. Hoy, 30 dólares la hora es lo que sale una sesión en la que un humano está detrás del robot durante todo el rato.
Mientras tanto, la distancia entre un video de TikTok mostrando un humanoide y un servicio funcionando de verdad en casas reales se viene achicando. Todavía no llegó a la Argentina y, con el cepo y el dólar blue, mejor ni hablar. Pero si tenés un viaje a San Francisco y un departamento vacío, podés probarlo. Si te sirve, probalo.
