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Veintiocho años después, las hermanas Owens vuelven a brillar a medias

Sandra Bullock y Nicole Kidman se reencuentran en la secuela de "Prácticamente magia", pero la magia ya no es la misma: dirección sin vuelo, efectos que envejecieron y secundarios que no despegan.

Por Luz BrizuelaCuarteto y espectáculos · 10 de septiembre de 2026 · hace 1 h

"Veintiocho años no es nada", dice el tango, y la frase le queda como anillo al dedo a "Prácticamente magia 2", la secuela que reúne otra vez a Sandra Bullock y Nicole Kidman como las hermanas Owens, aquellas brujas de la familia que el cine nos presentó en 1998 y que ahora vuelven a la pantalla con la misma química de entonces, pero con varias cosas que ya no funcionan como antes.

Les cuento lo que se vio en la sala: la dupla protagónica sigue siendo lo mejor del filme. Cada vez que Bullock y Kidman comparten cuadro el ritmo mejora, la historia respira y uno entiende por qué la crítica especializada coincide en señalar que esa complicidad entre las dos actrices es el activo más sólido de la película. El problema es todo lo que pasa cuando ellas no están en escena.

Una dirección sin vuelo y personajes que no levantan

La dirección de Susanne Bier no logra capturar aquel tono nostálgico y otoñal que distinguió a la entrega original. Los efectos visuales remiten más a una producción televisiva de los noventa que a una superproducción de estos tiempos, y los personajes nuevos, entre los que aparecen Maisie Williams, Joey King y Lee Pace, no encuentran espacio para desarrollarse dentro de un guion que tiende a la repetición y al subrayado excesivo. Mucha emoción dicha, poca emoción sentida.

La trama, además, se estira más allá de su punto natural de cierre. Hay un epílogo que la crítica describe como prescindible, como si nadie en el equipo se hubiera animado a decir "bueno, acá terminamos". El tono general apunta a un público que disfruta de las historias de amistad, hechizos y romances sin grandes pretensiones, con diálogos cargados de emotividad, mensajes positivos directos y una atmósfera de comedia fantástica sin sobresaltos, que es justo lo que se le critica: que no sobresalta en ningún sentido.

  • La química entre Bullock y Kidman sigue intacta y sostiene la película.
  • Los efectos visuales se ven envejecidos, propios de otra época.
  • Los personajes secundarios no tienen desarrollo ni peso propio.
  • La historia se extiende de más, con un epílogo innecesario.
  • La dirección no encuentra el tono cálido que tuvo la original.

Ahora bien, hay que ser justos: los veintiocho años transcurridos desde la primera película abrían un montón de posibilidades narrativas, y la secuela eligió ir por el camino conservador. Para quien busque reencontrarse con las hermanas Owens sin alterar demasiado la experiencia del 98, la propuesta cumple. Para quien esperaba una renovación de verdad, el balance es menos favorable, y acá va mi lectura más personal: uno sale del cine con la sensación de haber visto una reunión de amigas que se quieren mucho, pero que ya se contaron todo lo que tenían para contarse.

“La química entre Bullock y Kidman sigue siendo lo mejor del filme: cuando aparecen juntas, la historia respira. El resto del tiempo, el peso lo sostienen con dificultad.”Luz Brizuela, Cuarteto y espectáculos

"Prácticamente magia 2" ya está en cartelera, así que si te copa la propuesta del reencuentro familiar con hechizos y abrazos, andá tranquilo. Mi recomendación para este sábado, si te dan a elegir, es la siguiente: reservala para una salida con alguien que haya sido fan de la original, porque ahí la van a disfrutar de verdad; en cambio, si vas solo a buscar una sorpresa, te vas a ir con la sonrisa cortita y el corazón tibio, que no es poco, pero tampoco es lo que uno esperaba veintiocho años después.

LB
Luz BrizuelaCuarteto y espectáculos

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