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Vínculos activos y cuidados respiratorios, la fórmula que el cardiólogo Boskis recomienda para envejecer mejor

El especialista sostuvo que sostener un propósito, mantener amistades y continuar con actividades que entusiasman puede favorecer la longevidad, siempre que se contemplen los controles médicos y la prevención frente a los virus que circulan en el invierno.

Por Constanza NietoSociedad y vida · 15 de septiembre de 2026 · hace 1 d

Son las seis de la tarde en la plaza del barrio y Marta, que tiene 72 años y vive en Caballito, todavía se acomoda en el banco de siempre con el termo bajo el brazo. Viene los lunes, los miércoles y los viernes al taller de tejido que coordina una vecina del barrio. Me lo cuenta mientras acomoda las agujas y me dice, sin pensarlo demasiado, que esos encuentros son lo que la sostienen durante la semana. Esa escena, tan simple y tan repetida en cualquier ciudad argentina, es justamente lo que el cardiólogo Mario Boskis puso en el centro de la conversación cuando le pregunté qué puede hacer una persona mayor para envejecer mejor. Su respuesta fue clara: mantener vínculos, conservar actividades y tener un propósito concreto para levantarse cada mañana.

Boskis explicó que sostener relaciones sociales y ocupaciones que entusiasman puede favorecer la longevidad, siempre que se contemplen el estado general de cada persona y los cuidados necesarios para prevenir infecciones respiratorias. Para el especialista, una vida activa no alcanza si no viene acompañada de precauciones frente a los virus que circulan con más fuerza durante los meses fríos.

Por qué el invierno cambia las reglas del juego

El médico describió un escenario conocido por cualquier porteño: durante el invierno se combinan una mayor circulación de virus y más tiempo compartido en ambientes cerrados. Estar en esos espacios con personas que atraviesan una infección, explicó, aumenta las posibilidades de contagio. La recomendación, entonces, no es quedarse en casa, sino prestar atención a las circunstancias de cada encuentro y sumar pequeños gestos de cuidado.

  • Usar barbijo ante síntomas respiratorios para reducir la posibilidad de transmitir una enfermedad.
  • Incorporar el lavado de manos al llegar a casa, al trabajo y antes de comer, por la transmisión de microorganismos mediante el contacto con superficies.
  • Consultar al médico de cabecera sobre las vacunas correspondientes, ya que conoce los antecedentes y los factores de riesgo del paciente.
  • Considerar la vacunación contra la gripe, la neumonía y el virus sincicial respiratorio como parte del cuidado habitual.

Boskis aclaró, de todos modos, que una infección requiere la presencia de un virus o una bacteria. Según explicó, el frío puede disminuir el movimiento de las cilias, esos pequeños filamentos que ayudan a retirar secreciones de las vías respiratorias, y dificultar ese mecanismo natural de protección. De ahí la insistencia en reforzar las medidas de higiene y en conversar con el médico de cabecera sobre las vacunas disponibles.

Ikigai, el concepto que sobrevuela la charla

Hay un punto que el cardiólogo quiso remarcar con especial énfasis, y que conecta de manera directa con la escena de Marta en la plaza. Boskis vinculó el propósito de vida con el concepto japonés de ikigai y sostuvo que conservar ocupaciones, amistades y comunicación con la familia ayuda a evitar el aislamiento. La posibilidad de seguir con una actividad, dijo, depende de lo que permita el cuerpo, y la edad por sí sola no debería llevar a abandonar aquello que genera bienestar.

Antes de cerrar la charla, vuelvo a pensar en Marta, que mientras acomoda el segundo ovillo me cuenta que el año pasado pensó en dejar el taller porque le dolían las rodillas. Dice que la convencieron sus propias compañeras, que la esperaban cada lunes con el mate servido y un lugar reservado en la mesa larga del salón. Hoy, cuando le pregunto qué la retiene, no duda: la rutina, las conversaciones, la certeza de que alguien la espera. Para Boskis, esa es exactamente la clase de anclaje cotidiano que sostiene a los adultos mayores y que, sumado a los controles médicos y a los cuidados frente a los virus del invierno, puede marcar una diferencia concreta en cómo se transita la vejez.

CN
Constanza NietoSociedad y vida

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