Solberg se adueñó de Chile y Toyota tocó el cielo: ya es el rey de los reyes en el WRC
El sueco ganó de punta a punta en el Rally Chile Biobío y le entregó a la marca japonesa su décimo título de constructores, igualando la marca histórica de Lancia. Evans sigue al frente del campeonato de pilotos, pero cada vez más apretado.
Acá en el Kempes uno se sienta a la tribuna y mira la carrera con el termo bajo el brazo, y de repente entiende por qué el Rally es otra cosa: Oliver Solberg, pibe de 24 años, salió a comerse Chile desde el primer tramo del viernes y no le soltó el sillón de líder a nadie. Bueno, casi a nadie.
El sueco cedió el primer puesto apenas en la segunda prueba especial, cuando Elfyn Evans le sopló la punta por un rato. Después de eso, se la quitó de encima y no la volvió a ver ni por el espejo retrovisor. Cruzó la meta con 16 segundos y 6 décimas de ventaja sobre Sébastien Ogier, con Adrien Fourmaux cerrando el podio para Hyundai a 33 segundos. La definición, en criollo, fue un paseo del Kempes a Alta Gracia: manejable, con paisaje lindo y sin sobresaltos.
Un Toyota para la historia grande
Porque el resultado no fue solo para Solberg. Fue para Toyota Gazoo Racing, que llegó a Chile necesitando apenas siete puntos para cerrar el campeonato de constructores y los sacó como quien pela una mandarina. Es el décimo título de la marca japonesa en el WRC y el sexto al hilo desde 2021, una racha que iguala nada menos que la de Lancia entre 1987 y 1992. Antes de Toyota, nadie había llegado a esa cifra en la historia del Mundial. Décimo título, mano a mano con los italianos en lo más alto del almate (así le decimos en Córdoba al lugar donde mandan los más grandes).
- Montecarlo, Estonia y Chile: los tres rallies donde Solberg ganó en el Mundial.
- 1993, 1994 y 1999: las primeras tres coronas de Toyota, antes de su regreso en 2017.
- 2018, 2021, 2022, 2023, 2024, 2025 y ahora 2026: la racha actual de la marca japonesa.
- 1987-1992: la histórica seguidilla de Lancia que Toyota acaba de empatar.
Para Ogier, el de los nueve cetros, el segundo puesto en Chile le sirvió para alcanzar los 120 podios en su carrera, igualando al histórico Sébastien Loeb. Un dato de esos que te dejan pegado al sillón: dos pilotos, 240 podios entre los dos, y todavía siguen dando pelea. Abajo, Sami Pajari, en otro Toyota, terminó cuarto a 1 minuto 33 segundos, después de venir de ganar tres rallies seguidos en Estonia, Finlandia y Paraguay. Perdió el envión, nada más. Evans, en tanto, pinchó en el penúltimo tramo cuando marchaba segundo y se tuvo que conformar con el quinto lugar, aunque se dio el gusto de marcar el segundo mejor tiempo en el Wolf Power Stage para sumar puntos extra.
El campeonato de pilotos, al rojo vivo
Evans sigue siendo el líder, claro, pero la diferencia se le acortó. Solberg quedó a 21 puntos del galés; Pajari se metió entre los dos, a cuatro unidades del sueco. Lo concreto: el Rally de Italia-Cerdeña, en octubre, puede ser la fecha donde Evans deje el título casi cerrado si sale con 36 puntos de ventaja sobre cualquiera, dejando solo Arabia Saudita como escala final. Mientras tanto, Solberg se fue de Chile con la sonrisa del que sabe que le cambió la cara al campeonato.
En las divisiones menores, Yohan Rossel se quedó con el triunfo en el WRC2 y Robert Virves se consagró campeón del W (la información del cable llegó cortada ahí, así que el festejo del lituano lo dejamos para cuando se complete). Lo que no se corta es la próxima parada: Rally de Italia-Cerdeña, en octubre, con horario a confirmar. Ahí nos volvemos a ver.
