Una comedia de oficina que te deja pensando aunque no quiera pensar demasiado
"Gracias, equipo" llega a Netflix con Alexandra Jiménez como dueña del reparto y un retrato liviano pero reconocible de cómo nos volvemos rivales cuando tiembla la fuente de trabajo. Una peli para el viernes a la noche que, sin proponérselo, termina haciendo ruido.
De qué va la peli, en criollo
Yo arranco cantándole a la película, como me sale siempre que me siento a escribir sobre algo nuevo: "Gracias, equipo" es la comedia española que Netflix mete en su catálogo este viernes 12 de septiembre y que tiene una premisa que a cualquiera que haya laburado en una oficina le va a despertar una sonrisa incómoda: mandan a los empleados a un retiro corporativo, les prometen integración y espíritu de equipo, y a las pocas horas cae la bomba: se vienen despidos masivos. A partir de ahí, el compañerismo se rompe como un vidrio y empieza la guerra de todos contra todos.
La dirige Diego Núñez Irigoyen, que ya había mostrado mano para el género codirigiendo la primera temporada de "División Palermo", y la escribe la dupla Cristóbal Garrido y Adolfo Valor, los mismos detrás de la serie "Fariña". O sea, no son improvisados: saben cómo sostener un guion con varios personajes sin que la historia se les vaya de las manos.
Un elenco que se banca el género
La que se lleva todos los flashes es Alexandra Jiménez, a la que llamo "La Jimé" porque en el género cómico ya se ganó un lugar propio: maneja la comedia con timing milimétrico y, cuando la escena pide drama, no se achica. Acá le toca ser el ancla de un grupo de arquetipos laborales —el pelota, la ambiciosa, el tiburón de oficina, el buenudo que cae siempre último— exagerados con criterio para que hagan reír sin caer en el ridículo.
El tono es liviano, casi de sitcom estirada, y la estructura avanza con orden: la competencia entre compañeros escala de a poco y los personajes no se traicionan en el camino, así que uno no termina odiando a nadie por inconsistencias narrativas. Aviso igual: el final es bastante previsible, pero el recorrido hasta llegar ahí se disfruta, que a veces es lo que importa un viernes a la noche.
Lo que dice sin querer
Acá viene lo que a mí me dejó pensando la peli, y por eso la recomiendo: "Gracias, equipo" no viene a tirar grandes verdades sobre el mundo del trabajo, pero sí muestra, con una mirada moderadamente crítica, cómo nos volvemos rivales cuando sentimos que tambalea el sueldito. Te pone frente al espejo y te pregunta: ¿a quién le vendiste la moto vos cuando hubo recortes? ¿O sos de los que dieron el aviso por lo bajo al compañero para salvarse? Yo, sinceramente, vi un par de comportamientos que reconocí al toque en oficinas por las que pasé, y eso le da miga a un filme que en la superficie parece solo pasatiempo.
Para mí alcanza y sobra para pasar un buen rato y para que un par de personajes te generen cierto cariño antes de que aparezcan los títulos finales. Si te copa el humor de oficina sin pretensiones, sumala al listado del finde.
Mi recomendación para el sábado a la noche
Si te pinta reírte un rato en el sillón y de paso comprobar cuánto te reconocés en las miserias del laburo cotidiano, arrancala el viernes con una pinta y dejá que la "La Jimé" te lleve de la mano. No va a cambiarte la vida, pero te va a hacer pasar un momento muy agradable y, si sos de los míos, te va a dejar pensando hasta el domingo a la mañana sobre alguna situación que te tocó vivir. Ahí me contás.
