Verstappen se comió Marina Bay bajo el diluvio y a Colapinto se le apagó la ilusión en la curva 14
El neerlandés se quedó con la Sprint en Singapur sobre pista húmeda. El piloto argentino completó apenas dos vueltas con el motor muerto en su Alpine y el equipo corre contra el reloj para llegar a la clasificación del domingo.
¡Volvió el circo, loco y Carita, señoras y señores! Arrancó la Sprint de Singapur con media hora de demora porque el cielo se descompuso arriba de Marina Bay y la pista parecía una sopa. Mojada, resbaladiza, llena de trampa: el escenario ideal para que Max Verstappen hiciera de las suyas en el Red Bull RB21 y se llevara su primer triunfo en una carrera corta en toda la temporada, apenas siete días después de haber ganado en Malasia. Una aplanadora, el holandés.
Eso sí, la carrera fue un partidazo (léase: un caos con ruedas). Largaron veinte vueltas en vez de las veintidós previstas porque las condiciones estaban al borde del papelón, y la primera curva ya dejó la perlita de la jornada: George Russell le metió el Mercedes por dentro a Verstappen, se puso primero y empezó a manejar la cosa con mano firme. Hasta que el W16 le dijo basta.
El golpe de Russell, el safety car y el efecto dominó
Russell perdió el auto en la entrada a la recta principal y se estampó contra el muro de boxes. Chau carrera para él, y afuera el safety car para que se acomodara todo. En esa neutralización se armó un rosario de abandonos: Lance Stroll y Sergio Pérez se tocaron entre sí y dijeron presente en boxes, mientras que Isack Hadjar se bajó por problemas mecánicos. Cuatro menos en un abrir y cerrar de ojos.
Cuando se relanzó la carrera, Verstappen tenía la punta otra vez y no la soltó más. Lewis Hamilton y Charles Leclerc completaron el podio con las Ferrari, aunque cabe aclarar que los neumáticos intermedios de losAutos rojos ya pedían cambio a falta de un par de giros, porque la pista empezó a secarse y ellos parecían estar rodando sobre jabón. Igual, les alcanzó para subirse al podio.
El golpe de Norris y la remontada silenciosa de Antonelli
- Oscar Piastri fue protagonista hasta la última vuelta: lideraba en pista antes de que su compañero Lando Norris lo tocara y lo mandara contra el muro.
- Norris fue recargado con cinco segundos por la maniobra y cayó hasta el noveno puesto.
- Kimi Antonelli, sin hacer ruido, heredó el cuarto lugar y se llevó un puntazo para Mercedes.
- Liam Lawson cerró quinto con el Racing Bulls, en una actuación sólida bajo el agua.
- Pierre Gasly terminó fuera de los puntos, pero podría ser recategorizado según lo que resuelva la investigación del toque entre los McLaren.
La noche de Colapinto: dos giros y motor muerto
Y acá, che, lo que duele. Franco Colapinto venía transitando la Sprint en el puesto 13, después de haber perdido un par de lugares en la largada frente a Oliver Bearman y Nico Hülkenberg. Iba peleando con lo que tenía el Alpine A526, que no era mucho, cuando en la vuelta dos el motor se quedó mudo en la curva 14. Auto detenido, silencio de radio y otro domingo por delante en boxes, con los mecánicos haciendo horas extras para entender qué se rompió.
El equipo trabaja a destajo para llegar con el coche armado a la clasificación del domingo, que se viene a las 10 de la mañana hora argentina y va a definir de qué largada la carrera principal en Marina Bay. Si no lo arreglan, el fin de semana para el equipo de Enstone se va a quedar en agua, literalmente y figuradamente. Mal momento para quedarse a pie. Veremos si mañana el Alpine vuelve a respirar o se queda en silencio otra vez. Por ahora, lo único confirmado: la próxima escala es la qualy del domingo desde las 10:00 hora argentina, con Verstappen como favorito y un McLaren con sed de revancha.
